Naturaleza en Equilibrio

 

La Naturaleza en Equilibrio

La naturaleza cumple un rol fundamental en nuestro planeta, es la encargada de mantener en equilibrio todo el sistema de partes para que nuestro planeta funcione en óptimas condiciones. Los ciclos del agua y del clima, el crecimiento de la biodiversidad, la temperatura de nuestro planeta, todo esto es regulado cuando la naturaleza no se ve amenazada. Lamentablemente en los últimos 20 a 30 años, nosotros (la especie humana) hemos comenzado a quebrar ese equilibrio, avanzando como topadoras sobre aquellos espacios vírgenes donde la naturaleza podría expresarse libremente, donde todavía la vida silvestre y salvaje era posible. La deforestación de bosques y selvas, la contaminación del agua, las emisiones de CO2 en la atmósfera, el sobre-consumo, el exceso de plástico y otros materiales tóxicos y nocivos, son algunos de los problemas que están cambiando las reglas del planeta donde vivimos, modificando abruptamente el perfecto - y hermoso - balance que tiene la naturaleza para regular a nuestro planeta.

Según David Attenborough, todavía estamos a tiempo de tomar acción para revertir el cambio climático. Sí, hemos transgredido varios límites deseables en nuestro avance sobre el planeta, por eso no debemos perder más tiempo y necesitamos tomar acción cuanto antes. Así como hemos llegado a este punto de inflexión tan problemático, contamos (como nunca) con la información y las herramientas para poder revertirlo. Logramos entender la naturaleza en su totalidad y su fragmentación, de maneras que nunca habíamos podido, obteniendo las claves para resolver los problemas.

 

 

¿Cuáles son las acciones que podemos hacer para conservar la naturaleza?

Estas son algunas acciones que podemos hacer para conservar la naturaleza, y recuperar el bienestar de nuestro planeta.

  • Reducir la huella de carbono

Las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera (CO2) son responsables por el aumento de la temperatura global del planeta. Para reducir la huella, primero debemos identificar aquellas actividades u objetos que la generen. Una vez que las visualicemos podremos buscar la alternativa con menor impacto para reemplazarla.

  • Elimina los plásticos de un solo uso de tu vida

El mayor contaminante del agua, especialmente los océanos, es el plástico. Su versión más agresiva está en la fragmentación: el llamado microplástico. Se trata de un material que tarda miles de años en descomponerse, por eso debemos reducir su uso lo máximo posible, evitando principalmente todos aquellos elementos que sean descartables luego de un solo uso.

  • Reduce los residuos

Hoy en día contamos con mucha (y variada) información para poder reducir nuestros residuos al máximo. Compostar es una gran alternativa para reducir los residuos orgánicos y transformarlos en abono para fertilizar de manera natural. Reciclar los desechos según su componente es una buena práctica, así como reutilizar lo máximo posible todo lo que tenemos, evitando tirar y volver a comprar.

  • Contribuye con causas que promuevan acciones con impacto positivo en el mundo

La reforestación es una de las iniciativas que, si bien es una apuesta a largo plazo, tiene un impacto positivo en el planeta. Muchas organizaciones se dedican a esto, y mucha marcas eligen compensar su huella de carbono a través de la reforestación. Es importante que quienes lo hagan, promuevan la plantación de plantas nativas, que ayudará a mejorar los ecosistemas locales.

 

¿Por qué necesitamos preservar la naturaleza?

Primero es clave entender de qué hablamos cuando hablamos de naturaleza. Nos referimos a la naturaleza para hablar del mundo material, que incluye aquellos fenómenos del mundo físico, el espacio capaz de generar la vida. Allí el clima, los seres vivos, los ecosistemas, lo salvaje y lo humano (o cultural) conviven en equilibrio, o por lo menos lo han hecho hasta los últimos 50 años.  Hoy, para preservar y conservar la naturaleza es necesario restaurar el equilibrio que nuestro planeta tenía previo a la intervención humana, en particular de la era industrial y capitalista.

Cuando hablamos de la conservación de la naturaleza, hoy en día es pertinente pensarla desde políticas regenerativas, para devolverle a la naturaleza su fuente de energía, aquella que está siendo arrasada y devastada por nuestro accionar diario. La reconocida conservacionista y primatóloga, la doctora Jane Goodall, al hablar de sus deseos para el futuro del mundo, no pierde las esperanzas de que podamos revertir la situación actual. Pero para eso, es necesario saber qué es lo que necesitamos cuidar y cuáles son aquellas acciones que sí podemos modificar para ayudar a preservarla.

 

Definición de equilibrio ecológico
El equilibrio ecológico se define como la estabilidad biológica de los seres vivos y el medio ambiente, cuyo estado permite el sustento propicio de la vida y el desarrollo armónico de la naturaleza. El balance natural se produce cuando no hay conflictos entre los diferentes elementos que conforman e intervienen en el entorno, y que más bien favorece el avance ecológico para su propia prosperidad. 

El equilibrio ecológico es afectado por los siguientes factores:

  • Deforestación: La deforestación es una acción llevada a cabo mayormente por los humanos, el cual consta en la tala de los bosques a gran escala, participando en la reducción desmesurada de la superficie forestal.  
  • Contaminación ambiental: La contaminación ambiental es la presencia de sustancias dañinas en el medio ambiente, y afectan a cualquier tipo de entorno ecológico (aire, tierra y agua). Sus consecuencias son: calentamiento global, efecto invernadero, lluvias ácidas y destrucción de la capa de ozono. 
  • Sobreexplotación de recursos naturales: Indica la adquisición de recursos naturales y materia prima de forma excesiva para la elaboración de productos o bienes para su posterior comercialización. Estas actividades son llevadas a cabo por las empresas industriales.  
  • Especies invasoras: Son animales que, por decisión voluntaria del humano, o por la devastación de sus hábitats naturales, ingresan a un entorno y causan un desequilibrio ecológico, desvirtuando la esencia biológica de la zona. Las consecuencias son: depredación, competencia por los recursos naturales, acarreamiento de enfermedades, incidencias negativas en la reproducción, y alteraciones en el comportamiento normal de los animales nativos.

Características del equilibrio ecológico

  • Es vital para la vida y, por lo tanto, para la salud del planeta.
  • La energía que dispone un entorno natural, está determinada por los organismos productores (organismos autótrofos), que son aquellos capaces de transformar la materia inorgánica en materia orgánica, como, por ejemplo, las plantas.
  • El equilibrio ecológico puede ser alterado con cierta facilidad, con lo cual, es importante tomar conciencia y razonar ante las acciones que suponen un peligro para los entornos naturales.
  • Todos los elementos que yacen en el planeta tierra participan en mayor o menor medida en el equilibrio o desequilibrio de la naturaleza. 

Importancia del equilibrio ecológico

La importancia de mantener el equilibrio ecológico radica en asegurar la estabilidad de las especies y la vegetación. Si no existe un balance armónico entre los diversos seres vivos de un entorno biológico, el desarrollo próspero de la biodiversidad puede ser afectado en gran medida, y los cambios que se producen en dicho medio ambiente pueden ser de carácter irreversible o, peor aún, la diversidad biológica puede desaparecer por completo.

 

 

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